Las TIC desde el retrovisor

4
837

Antonio Gabelas

José Antonio Gabelas

Consultor REDEM – España

 

De mitos y TIC ya escribí hace un tiempo. Retomo el tema con lo que algunos hemos llamado paradojas de las TIC, en el último congreso sobre educación mediática, celebrado en Segovia este año. Me parece sugerente la imagen del retrovisor para explicar que la escuela con su Web 2.0 todavía no ha encontrado la carretera y marcha con los espejos cambiados. El coche de los alumnos circula deprisa, está lleno de ventanas y cristales. Desde el retrovisor perciben los intentos de la institución por enseñarles algo que ya saben o que no les interesa. El modelo comunicativo de las aulas sigue siendo el de siempre aunque con “pizarras digitales” y “un ordenador por niño/a”.

¿Cuál es la paradoja? Mientras se defiende una educación mediática que sostiene la capacitación en TIC, se satanizan los usos y prácticas digitales de los alumnos (redes sociales, videojuegos, dispositivos móviles…). En definitiva, una vez más se repite la historia de los que legitiman la cultura (alta y buena) de la escuela y lo académico, y los que rechazan la cultura popular porque molesta o es inútil. En uno de los encuentros en Segovia, Daniel Prieto sugería: “Dime que hiciste con las anteriores tecnologías y te diré que harás con las nuevas”. ¿Cuánto han cambiado las aulas con la Web 2.0?

Es decir, el debate sobre las TIC es ya una pérdida de tiempo. Hay otros espejos y ventanas. Esta legitimación académica se acompaña con una construcción mediática de los alumnos en general y los jóvenes en particular, en versión crónica negra del botellón, la vagancia y la violencia; o en versión rosa donde los adolescentes exhiben sus cuerpos 10. Por tanto, las instituciones de diferente índole producen un estereotipo juvenil que requiere el control social, y un modelo educativo que mantiene el poder de un saber que crece en la repetición de contenidos. Rechazan las prácticas digitales donde los jóvenes crecen y se relacionan, e imponen un espacio educativo transmisivo. Etiquetan a los menores desde el paternalismo moral (“los adultos cuidaremos de vosotros”) y desde el mercado (“como sois nativos digitales necesitáis un nuevo móvil cada varios meses”). Por tanto, de modo genérico, los programas TIC establecidos facilitan este doble paternalismo, moral y mercantilista. El ocio digital es un buen lugar para observar como se producen muchos aprendizajes que cuestionan viejos modelos tradicionales de educación.

José Antonio Gabelas
Colaborador docente UOC y profesor en la Universidad de Zaragoza

Fuente: http://www.uoc.edu/divulgacio/comein/es/numero06/articles/Article-Jose-Antonio-Gabelas.html

4 COMENTARIOS

  1. El mundo con sus tecnología sigue cambiando, pero la mayoría de los docentes siguen sin cambiar, en necesario insertarse en el mundo digital adecuando los conocimientos didácticos, pedagógicos y metodológicos a la realidad educativa de nuestros tiempo, aunque pienso que cada vez tenemos menos tiempo para atender esta evolución y obtener resultados afines a los modelos educativos vigentes. Habrá mucha mas TIC, y es necesario adelantar los requerimientos pedagógicos de las instituciones escolares con la consecuente revolución educacional. Valoro muy acertadas las opiniones aquí expresadas y agradezco la posibilidad de exponer la mía.

  2. Amigo José Antonio, coincido 100% con tu reflexión. Excelente post: conocimiento, sentido común, claridad y santa razón. Creo que el debate sobre las TIC es anacrónico, debería enfocarse hacia otros horizontes: la metodología, el papel de la escuela como institución, el sistema educativo… si todavía andamos planteándonos si hay que usar TIC o TAC en la educación estamos mareando la perdiz. De ninguna manera es posible plantearse la educación hoy al margen de la tecnología.
    Parafraseando a Summerhill cuando decía que “La infancia es juego; y toda comunidad que ignora esa verdad educa de un modo equivocado”, podríamos decir hoy que “la educación necesita de la tecnología; y toda comunidad que ignora esa verdad, educa de un modo equivocado”.
    Gracias y saludos!

    Juanmi
    Gracias por la

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

*