La educación temprana de calidad es clave para reducir la disparidad educativa de los latinos

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Los hijos de padres latinos tienen menos probabilidades de ser inscritos en centros con programas de educación temprana de calidad, a pesar de que las investigaciones muestran claramente que dichos programas tienen un impacto positivo.

La evidencia que apoya la educación pre primaria es abundante y muy clara: los preescolares y jardines de infancia de buena calidad que están en un centro (en vez del hogar) tienen un impacto positivo en los niños a través del tiempo en una amplia gama de factores.

En el corto plazo, la educación temprana les brinda a los niños conocimientos básicos como el lenguaje y las habilidades de escritura, y el reconocimiento de formas y colores, habilidades que luego se usan para evaluar su integración en el kinder o primer grado.

A largo plazo, la educación preescolar fomenta las habilidades cognitivas (lectura) y no cognitivas, como el desarrollo socioemocional de un niño. Estos beneficios son particularmente críticos para los niños cuyas familias son de bajos ingresos o que no hablan inglés en su hogar. Y, sin embargo , los niños de padres latinos están entre los menos propensos a asistir a programas de educación temprana en un centro, en lugar de eso, a menudo asisten a programas de medio día o se quedan en casa con un padre, pariente o amigo.

Lamentablemente, la falta de experiencias de educación temprana puede contribuir a los resultados educativos más bajos que a menudo se reportan para los estudiantes hispanos.

Hay varias razones por las que la inscripción es menor. Muchos padres latinos no pueden costear programas privados y es posible que no tengan información sobre aquellos que son financiados con fondos públicos.

Muchos padres latinos no pueden pagar programas privados y es posible que no conozcan los financiados con fondos públicos.

Generalmente el espacio en los programas públicos es limitado, dejando a muchas familias de clase trabajadora sin un centro de alta calidad entre sus opciones.

Además, la idea de que los padres latinos no inscriben a sus hijos en centros de educación temprana por razones culturales no se ha comprobado. Por el contrario, es probable que si se abrieran más centros de alta calidad, participaran más familias.

Es importante enfatizar que se ha demostrado que los beneficios de la educación temprana se aplican solo a los niños que asisten a programas de calidad en un centro y, desafortunadamente, no todos los centros tienen programas de alta calidad.

Para empeorar el problema, fuera de ciertos programas federales, no existe un sistema estandarizado para evaluar la educación temprana. Como resultado, muchos padres luchan para tomar decisiones informadas sobre los programas, especialmente si no están familiarizados con lo que deben buscar: los programas de educación temprana de calidad tienden a tener una menor proporción de estudiantes por maestro y suelen tener maestros y personal con más experiencia.

Más importante aún, los programas de mayor calidad promueven interacciones saludables entre niños y maestros y cuentan con un personal que puede dirigir hábilmente las actividades didácticas apropiadas para el desarrollo. De hecho, los maestros bien preparados y entrenados son ingredientes clave en cualquier preescolar o jardín de infantes de alta calidad.

Si bien la mayor necesidad es aumentar el número de estudiantes matriculados en el pre jardín de infantes (por lo general para los niños que tienen entre cuatro y medio y cinco años de edad) y en el jardín de infantes (típicamente de 5 y 6 años de edad), es importante recordar que la educación tiene beneficios igualmente impresionantes para los niños que comienzan la escuela a partir de los 3 años.

Tampoco debemos pasar por alto la importancia de contar con un personal docente bien preparado, un factor clave para determinar la calidad de los programas de educación temprana. La evidencia existe. Todos los niños, incluidos los niños latinos, deben tener todas las oportunidades para prosperar en la escuela y eso comienza con una experiencia de educación temprana de calidad en un centro.

Autora: Maria Estela Zárate es profesora en el Departamento de Liderazgo Educativo de la Universidad Estatal de California en Fullerton donde enseña a futuros líderes educativos. Sus publicaciones de investigación abordan la trayectoria de los estudiantes inmigrantes en las escuelas de Estados Unidos, incluidas las conexiones entre las escuelas y las familias.

Fuente: UNIVISION

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