Este enfoque, similar a un taller, guía a los estudiantes para que practiquen la resolución de problemas de forma independiente o con sus compañeros, mientras el profesor les proporciona apoyo individual o en grupos pequeños.
Si alguna vez te has preguntado: «¿Qué deben hacer los estudiantes que terminan temprano?» o «¿Cómo encuentro tiempo para trabajar con los estudiantes que más me necesitan?», no estás solo. Estos son algunos de los problemas más comunes en las clases de matemáticas de primaria y secundaria al implementar un Sistema de Apoyo Multinivel (MTSS, por sus siglas en inglés), y son precisamente lo que el uso de un Menú de Matemáticas como parte de tu bloque de matemáticas equilibrado está diseñado para resolver.
¿Qué es un menú matemático?
El Menú Matemático, un concepto acuñado por la educadora y autora de matemáticas Marilyn Burns , es un enfoque tipo taller en el que los estudiantes practican el cálculo y la resolución de problemas de forma individual o con sus compañeros, mientras se familiarizan con ideas matemáticas fundamentales ( Conceptos Clave ) que sirven de base para el aprendizaje del nivel correspondiente y sientan las bases para una comprensión futura. Al mismo tiempo, el profesor se reúne con grupos pequeños para brindar instrucción personalizada.
A través de mi trabajo con All Learners Network , he centrado Math Menus en torno a tres elementos clave:
- Ofertas diferenciadas y con un propósito definido: Las tareas se alinean con objetivos matemáticos importantes y proporcionan puntos de partida y desafíos adecuados para una amplia gama de estudiantes.
- Elección e independencia: Los estudiantes eligen en qué trabajar, con quién trabajar y dónde trabajar, desarrollando así su autogestión durante el proceso.
- Instrucción personalizada en grupos pequeños: Los profesores aprovechan este tiempo para impartir instrucción adaptada a las necesidades de los alumnos, tanto de nivel 2 como de nivel 3, en función de los objetivos individuales y de los grupos pequeños.
Menú de matemáticas completo
Un menú de matemáticas bien diseñado suele incluir varios tipos de recursos. Estos recursos se pueden compartir de diversas maneras: en plataformas de aprendizaje digital, mediante diapositivas proyectadas, escribiéndolos en una pizarra blanca, o a través de materiales impresos en sobres grapados con una portada (como se muestra en la imagen inferior) o en carpetas individuales. En mi clase, los materiales impresos en sobres grapados funcionaron mejor. Mis colegas que trabajan con alumnos mayores prefirieron los materiales digitales en su sistema de gestión del aprendizaje o plataforma de aprendizaje digital.

Las opciones que puede ofrecer un menú de matemáticas incluyen lo siguiente:
- Diarios reflexivos: Los estudiantes responden a una pregunta matemática, reflexionan sobre su razonamiento o explican un concepto por escrito. Esto también incluye práctica estructurada de habilidades específicas. Por ejemplo, la práctica de habilidades en sexto grado podría incluir tareas como evaluar expresiones y resolver problemas de porcentajes.
- Juegos de matemáticas en parejas o en grupos pequeños : Los juegos fomentan la colaboración y los retos elegidos por los propios alumnos. Considere los materiales de práctica adicionales que ya forman parte de su programa principal y los juegos que requieren pocos materiales y son fáciles de adaptar.
- Resolución de problemas: Se trata de tareas abiertas o estructuradas que requieren razonamiento matemático y resolución de problemas, pero que tienen en cuenta el contexto y la legibilidad para una variedad de estudiantes.
Como docente de primaria, actualizo mis menús semanalmente, pero los docentes de secundaria y bachillerato suelen actualizarlos cada dos semanas. Mi regla general es actualizar los menús después de cuatro o cinco sesiones.
En general, un menú de matemáticas de calidad está diseñado para ayudar a los estudiantes a practicar, profundizar y aplicar conceptos que ya han aprendido. Por ello, no recopilo ni califico cada componente de los menús de matemáticas de los estudiantes. Normalmente, selecciono una actividad imprescindible que recopilo y utilizo como evaluación formativa para tomar decisiones sobre el próximo menú.
Implementación semana a semana: Primeros pasos
El consejo más importante para implementar un menú de matemáticas es ir añadiendo elementos poco a poco y con intención. No intentes introducirlo todo a la vez. Cada semana debe ir incorporando nuevos componentes, más opciones y mayor autonomía.
Aquí les presento una sugerencia de implementación que utilicé en mi propia aula y que sigo utilizando con los maestros como asesor de matemáticas.
Semana 1: Presentación de materiales y expectativas
El objetivo es establecer qué es un Menú Matemático y construir acuerdos comunitarios . Utilice un único juego matemático que toda la clase juegue junta, mientras mantiene conversaciones explícitas sobre lo siguiente:
- ¿Qué aspecto tiene un menú de matemáticas?
- ¿Qué están haciendo los alumnos y el profesor?
- ¿Cuáles son las expectativas de nuestra clase? (nivel de ruido, espacios de trabajo, elección de pareja, gestión del material)
Recuerda que tú decides con qué te sientes cómodo en cuanto a que los estudiantes generen expectativas en clase. No te apresures a definir el programa todavía. El tiempo que dediques aquí te será útil durante el resto del año.
Semana 2: Introducción a la elección
Ahora los estudiantes tienen al menos dos juegos para elegir y seleccionan a su propio compañero. Esta también es una buena semana para introducir la práctica de habilidades y un componente de «Hacer obligatoriamente».
Durante la segunda semana, también les hago a los estudiantes preguntas de reflexión como estas:
- ¿A qué juego jugaste y por qué?
- ¿Con quién decidiste trabajar hoy? ¿Cómo supiste si estaba funcionando?
- ¿Dónde decidiste sentarte hoy? ¿Ese sitio te pareció adecuado?
- ¿Qué funciona bien durante el horario del menú? ¿Qué necesitamos mejorar?
En mi experiencia, incluso los niños pequeños son conscientes de lo que significa tomar una «buena» decisión, porque son capaces de concentrarse, sentirse seguros y disfrutar del proceso.
Semana 3: Añadir más componentes al menú y comenzar el tiempo del profesor.
Introduce la resolución de problemas o la escritura reflexiva en un diario (o ambas, según la clase). Los alumnos ahora deben tener varias opciones de juego, un compañero y al menos una tarea obligatoria.
Esta semana también es el momento de empezar a llevar a los alumnos a trabajar con el profesor o el educador especial para que reciban instrucción personalizada en grupos pequeños, aunque solo sea durante cinco o diez minutos. Aclare qué deben hacer los alumnos si necesitan algo mientras el profesor está ocupado y establezca las normas sobre cómo deben entregar el trabajo terminado.
Esta semana empiezas a trabajar en tus propias rutinas de organización. A medida que pruebes cosas, pregúntales a tus alumnos: «¿Les funciona? ¿Saben cómo acceder a los materiales para la hora del menú?» para evaluar su efectividad.
Semana 4: Introducción al menú completo
Los estudiantes tienen varias opciones y una o dos tareas obligatorias. El/La profesor/a realiza sesiones prácticas en grupos pequeños con cada estudiante para desarrollar hábitos de gestión del tiempo y reflexionar sobre las decisiones que han tomado.
Aprovechen esta semana para solucionar problemas y reflexionar como clase sobre qué funciona, qué no funciona y si los estudiantes comprenden o no todas las rutinas.
Semanas 5 y 6: Practica con un menú completo
Estas semanas se centran en consolidar la rutina, no en introducir novedades. Circulen y refuercen las expectativas. Organicen pequeños grupos para actividades breves y rápidas, y luego envíenlos de vuelta. Reúnan los datos formativos necesarios para formar grupos de intervención. Sigan reflexionando sobre las normas y rutinas.
En mi experiencia, durante las primeras semanas de la implementación se perdieron algunos minutos de instrucción relacionados con los objetivos de contenido matemático, pero esto permitió que el resto del año transcurriera con mucha más fluidez, con trabajo enfocado y tiempo de instrucción en grupos pequeños. Cuando la rutina funciona bien, cada estudiante participa de forma independiente en un trabajo matemático significativo con el nivel de desafío adecuado, y se dispone de tiempo reservado para brindar instrucción específica en grupos pequeños.
Fuente: Ashley Marlow / edutopia.org

