Dra. Crisálida Villegas González[1]
Dra. Nancy Schavino de Viloria[2]
La tesis que se sostiene es que la Inteligencia Artificial (IA) puede contribuir a expandir las posibilidades de la investigación emergente cuando se integra en un marco de complementariedad humano-artificial, creatividad y responsabilidad ética. No se trata de celebrar la tecnología de manera acrítica, sino de orientar su uso hacia la producción de conocimientos plurales, contextuales, socialmente pertinentes y comprometidos con la dignidad humana. En este sentido, se plantea dos procesos complementarios en la producción de conocimientos: epistemolog-IA y metodolog-IA.
Epistemolog-IA: conocimiento relacional, híbrido y expansivo
La incorporación de la IA en el proceso de producción de conocimientos introduce nuevas posibilidades y tensiones. Puede modificar la manera en que se validan teorías, se seleccionan fuentes y se construyen interpretaciones. Pérez Palencia (2024) advierte que el conocimiento generado mediante IA posee un carácter complementario, pero no sustitutivo del conocimiento humano.
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La epistemolog-IA implica, entonces, asumir el conocimiento como híbrido porque emerge de la interacción entre capacidades humanas y procesamiento artificial; es multidimensional porque articula datos, experiencias, teorías, lenguajes y valores; es distribuido porque se produce en redes; es adaptativo porque se transforma ante nuevos problemas y debe ser eticamente responsable porque puede afectar de manera concreta a personas, comunidades y ecosistemas.
Implica, para Schavino (2025) dos nuevos principios epistemológico para pensar la producción de conocimiento: el de la inteligencia expansiva, el cual reconoce que la inteligencia se amplía, diversifica y reconfigura mediante la interacción entre sistemas cognitivos humanos, artificiales, biológicos y sociales. La interacción entre la inteligencia humana y la IA puede generar ecosistemas cognitivos capaces de ampliar las formas de acceso, organización e interpretación del conocimiento. Su aporte más significativo no radica en crear condiciones para que los investigadores formulen mejores preguntas y expandan sus marcos de comprensión.
El otro principio, el de emergencia creativa, reconoce que el conocimiento, la realidad y el pensamiento emergen de interacciones dinámicas entre ideas, disciplinas, experiencias, tecnologías y contextos. La creatividad es una capacidad que se nutre de conexiones inesperadas, tensiones productivas y reorganizaciones de sentido. Desde la emergencia creativa, la IA puede funcionar como provocación, interlocutora y medio de exploración; puede contribuir a activar condiciones para una creatividad colectiva, reflexiva y transformadora.
Inteligencia expansiva y emergencia creativa se relacionan estrechamente. La primera amplía las capacidades para comprender y articular información; la segunda expresa la aparición de nuevas configuraciones de sentido. Ambas exigen una postura de apertura ante la incertidumbre y una disposición a superar los límites disciplinares y metodológicos establecidos.
Metodolog-IA. Investigar en complementariedad
La incorporación de la inteligencia artificial en la investigación demanda una revisión de las perspectivas metodológicas tradicionales. Así, la metodolog-IA planteada por Villegas (2025) se configura como una propuesta emergente para pensar y desarrollar la investigación desde la transcomplejidad. Su propósito es resignificar las rutas investigativas mediante la articulación crítica, creativa, flexible y contextualizada de métodos, técnicas, saberes y tecnologías.
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La metodolog-IA se propone como una perspectiva flexible, dialógica, creativa, transdisciplinaria y contextual que articula múltiples métodos y técnicas desde una visión de complementariedad. La IA puede contribuir al análisis de datos, a la minería de información, al procesamiento de textos y a la visualización de patrones, pero debe complementarse con enfoques capaces de comprender significados, experiencias y contextos.
En correspondencia, Villegas (2925) incorpora dos principios metódicos emergentes: horizonte cognitivo y sinapsis disruptiva. El horizonte cognitivo alude a la ampliación de la capacidad de percepción, comprensión y relación de conceptos por parte del investigador. Es una metáfora que expresa la posibilidad de superar los límites iniciales del conocimiento mediante curiosidad, apertura mental, flexibilidad cognitiva, atención y aprendizaje diverso.
La IA puede contribuir a expandir el horizonte cognitivo al permitir explorar fuentes extensas, detectar patrones, modelar interacciones complejas y presentar información desde múltiples formatos. Sin embargo, la ampliación del horizonte requiere capacidad para discriminar, contextualizar, interpretar, relacionar y cuestionar. Un horizonte cognitivo genuinamente ampliado supone mayor profundidad, no sólo mayor cantidad de información.
La sinapsis disruptiva constituye una metáfora para designar conexiones no convencionales que interrumpen flujos habituales de pensamiento y permiten generar nuevas configuraciones cognitivas y metodológicas. En la investigación, estas sinapsis se expresan en preguntas desestabilizadoras, articulaciones inesperadas de datos y teorías, cruces transdisciplinarios y rupturas creativas con los patrones establecidos.
Horizonte cognitivo y sinapsis disruptiva se articulan como condiciones para una investigación abierta a la emergencia. El primero amplía la capacidad de comprender; el segundo impulsa conexiones y quiebres creativos. Ambos principios pueden ser fortalecidos por la IA, pero requieren sujetos capaces de examinar sus propios supuestos, dialogar con otras perspectivas y asumir las consecuencias de sus decisiones investigativas.
Consideraciones finales
La propuesta de la epistemolog-IA destaca que el conocimiento contemporáneo puede asumirse como híbrido, relacional, distribuido, adaptativo y en permanente resignificación. La IA puede expandir las posibilidades de análisis, colaboración, visualización y creación; sin embargo, no sustituye la interpretación humana, la deliberación ética ni el compromiso con la transformación social. La inteligencia expansiva y la emergencia creativa ofrecen principios para comprender la coexistencia humano-artificial como posibilidad de ampliación cognitiva y generación de nuevos sentidos.
La metodolog-IA, por su parte, permite orientar la investigación desde complementariedad metodológica. Los principios de horizonte cognitivo y sinapsis disruptiva invitan a expandir los marcos interpretativos y a generar conexiones creativas que enfrenten la fragmentación del saber. En este proceso, la IA puede ser una mediación valiosa si se integra de manera crítica, contextualizada y responsable.
Referencias
Pérez Palencia, R. (2024). Epistemolog-IA: La confluencia de la inteligencia artificial y la epistemología en el desarrollo científico contemporáneo. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar. https://ciencialatina.org/index.php/cienciala/article/view/13264/19119
Schavino, N. (2025). Hibridación IA y la coevolución transcompleja. En Recursividad, IA y pensamiento transcomplejo. Colección Praxeología y transmetodología de la transcomplejidad. REDIT. https://www.calameo.com/read/004634144d38859e570ee
Villegas, C. y Schavino, N. (2025). Epistemo-Metodolog-IA de la Transcomplejidad. FEREDIT. https://shre.ink/GyoA
[1] Doctora en Ciencias de la Educación. Presidente REDIT. [email protected] https://orcid.org/0000-0002-3433-6595
[2] Doctora en Ciencias de la Educación. Vicepresidente REDIT. [email protected]. https://orcid.org/0000-0003-3749-4545



