BOLETÍN  REDEM
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31 de Julio del 2009
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Pensar
La  desesperanza de la postmodernidad y  la complejidad


El mundo están complejo que lo único cierto es la incertidumbre, el mundo esta complejo que lo único cierto es que no podemos abordarlo. La desesperanza, todo cambia pero todo sigue igual, por igual se muere la historia,  los padres intelectuales, la utopía y el futuro, a pesar de su supuesta crítica en la postmodernidad  prevalece la conformidad. Paradójicamente y a pesar del llamado constante a reconocer lo complejo se pierde el sentido de lo global, de lo total, del compromiso por el colectivo. Lo postmoderno y lo complejo sólo sirve para reconocer que es imposible abordar el mundo, conformémonos con partículas de la realidad.

Al tiempo que el discurso y el proceso tecno económico de la globalización capitalistas, las redes económicas y también las políticas e ideológicas se hacen mas integrales y responden a un claro proceso de homogenización, esta nueva perspectiva nos dice dejemos el mundo en paz confórmate con estudiar casos particulares. Se dice mucho del fin de los mega relatos, de la poca o ninguna valides de las corrientes sociológicas, sin embargo la postmodernidad con todas sus variantes se presenta como el más avanzado discurso de la última y gran teoría, con pretensión de clímax de las posturas filosóficas. Para Vattimo (1990): "La sociedad ya no tiene unidad, de manera que ningún personaje, ninguna categoría social, ningún discurso posee el monopolio del sentido" (p.36).        

Otro autor, Guilles Lipovetsky, (1990) considerado una autoridad del pensamiento postmoderno, llama la atención acerca de la importancia del individuo:

       "Los líderes intelectuales se extinguen, se eclipsa la autoridad de los maestros y estos dejan de ser los modelos preponderantes, en su lugar proliferan las influencias microscópicas y tiene lugar una superindividualización de los seres" (p.311). A partir del desencantamiento del proyecto moderno, se percibe un aire desesperanzado, sin sentido y sin perspectivas. Mueren los grandes relatos, las utopías y los sueños. La carrera desenfrenada e irracional que la Modernidad mantuvo tras los anhelados "desarrollo" y "progreso" produjo su propia debacle. La crisis del pensamiento moderno dejó entrever la crítica, que pasaría a formar parte del pensamiento postmoderno.

La Postmodernidad se relaciona con aquello que ya no funciona en la Modernidad dando paso a lo que Lipovetsky llamó "la era del vacío".

En este sentido José María Mardanes nos refiere a como la porsmodernidad nos deja en  "Una situación de indigencia crítica": "Si hay un cierto "todo vale" histórico-cultural, quedamos preso de lo que hay, de lo que existe y se impone. (…) Parece muy dudoso que el nuevo sentido de la historia haya que buscarlo "en la pérdida del sentido"" (p. 30). Entonces en la era de los mass media, en la sociedad de la imagen, desprejuiciada y fragmentizada, la Postmodernidad se instala como un movimiento de deconstrucción y desenmascaramiento de la razón ilustrada como respuesta al proyecto modernista y su consiguiente fracaso. Por lo tanto, esta deconstrucción a partir de la crítica será el hilo conductor de todo el pensamiento postmoderno. ¿Qué busca?

¿Cuáles son sus pretensiones?

La proclamación del "fin de la historia" con Fukuyama, dio paso al pensamiento postmoderno. La muerte de la historia trae consigo la pérdida de la esperanza, de la ética y la imposibilidad de creer en alguna trascendencia, debido al fracaso del proyecto civilizatorio e histórico moderno en su promesa de asegurar la felicidad. Para Patxi Lanceros: "La postmodernidad, en la medida en que adopta modos fragmentarios, deconstructivos, discontinuos e, incluso, "débiles", no hace sino negar su supuesta existencia unitaria, sustanciales. No hay postmodernidad, sino una multiplicidad de estrategias parciales que carece de propósito común" (p.142).

El mundo postmoderno está inmerso en filosofías como el hedonismo, individualismo, utilitarismo y pragmatismo. No hay lugar para las certezas ni para la utopía. Con el postmodernismo se inaugura el origen de un pensamiento vacío. Se rechaza categóricamente una razón como fundamento esencial del quehacer del individuo.

En conclusión , al pensamiento postmoderno lo caracteriza: un enfoque centrado en el hombre donde todo es relativo, visión fragmentada de la realidad, atomismo social, hedonismo, renuncia al compromiso a todos los niveles (familiar, religioso, político, ideológico), conformación de un universo pluralista que de sentido a lo cotidiano, eclecticismo. Esto como resultado de la derrota de la Modernidad cargada de un racionalismo iluminista, científico y positivista. Por eso confrontamos el discurso postmoderno tanto desde el punto de vista epistemológico pero más aún desde el ético y político.
  


   Por: Pedro Rodriguez Rojas
            Miembro Consultor REDEM en Venezuela 
COMENTARIOS
Nombre: MARIA RODRIGUEZ AGUIRRE
E-mail: mtrodri10@yahoo.es
Comentario: ¡Que fatalista! ¿cuál es el papel de la educación en el mundo post moderno?


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Comentario: Apreciado Señor Rodriguez:
Coincido con la señora Rodriguez al considera su escrito como absolutamente fatalista. Las posiciones en la vida se expresan desde una visión individual, a mi juicio, la ventana a través de la cual está usted retratando y generalizando sobre la visión el mundo nace de un foco alejado de claridad. Lo invito a romper paradigmas para que, como lo hizo Platón con su mito de la caverna, pueda usted mirar otros horizontes hasta ahora aparentemente nublados para usted. Le aseguro que esos horizontes si existen, hay un inmenso número de seres humanos que conviven con ellos. Está usted invitado a conocerlos.


Nombre: Valerie Travezán
E-mail: val_4_2@hotmail.com
Comentario: A mi me parece que si tiene mucho de cierto, incluso considerando la idea de Vattimo a quien he leído y concuerda mucho con nuestra realidad mundial