BOLETÍN  REDEM
 
Boletín Quincenal desarrollado por REDEM . Powered by PUBLIGRAFICO Design     -   2007
   En Costa Rica, la Educación en y desde los Valores se ha considerado la fuerza impulsora para el mejoramiento integral de la calidad de la educación y ha sido preocupación y tarea cotidiana, tanto de los diferentes Ministros de Educación como de los responsables directos de la formación de las y los estudiantes.

En ese contexto, la acción educativa se conceptúa como una construcción que nace desde la vivencia cotidiana en los ámbitos nacional, regional, institucional e individual y que adquiere sentido cuando se orienta al logro de una mejor calidad de vida personal, familiar y social; buscando entonces que esa acción tienda a fortalecer a la sociedad costarricense en sus esfuerzos por mantenerse y perfeccionarse como una sociedad democrática, pacifista, solidaria, civilista y en una estrecha y respetuosa relación con el ambiente.


La educación en y desde los valores

Hicimos referencia a la apuesta que Costa Rica realiza en cuanto a la Educación en y desde los Valores, pero... ¿Qué es Educar en y desde los Valores? Es promover condiciones para aprender a construir los propios sistemas de valores. Estos sistemas o matrices de valores se construyen a partir de las experiencias propias del medio en que la persona convive, de lo que percibe a través de los medios de comunicación, de aquellas situaciones interpersonales en las que participa, que van modelando y conformando a la persona. La familia, los amigos, los compañeros, los educadores, los líderes sociales, políticos y culturales, las obras artísticas, el cine, el teatro, la música, la espiritualidad y la literatura, son agentes educativos o, como mínimo agentes de aprendizaje que promueven la aceptación, el rechazo o el conflicto en torno a los valores, los contravalores y los disvalores que nos acompañan en nuestro crecer, pensar y sentir y en definitiva en nuestro vivir.  (Martínez, M. 2000)

La educación en y desde los valores pretende que la persona, por medio del autoaprendizaje y la auto educación, se auto construya en situaciones de interacción social y cultural, incorporando valores, rechazando contravalores y, sobre todo, ordenando y organizando jerárquicamente su escala de valores. (Martínez, M. 2000). 

Educar en y desde los valores consiste en brindar las oportunidades necesarias para que cada estudiante descubra y realice la elección libre y lúcida entre aquellos modelos y aspiraciones que le pueden conducir hacia una plena autorrealización,  supone  un proceso que lleva al estudiante a construir racional y autónomamente sus valores (Buxarrais, M. 1997)  Mediante este proceso la persona no sólo se adapta a las normas establecidas, sino que por medio de la razón y el diálogo, trata  aquellos temas que percibe como problemáticos, ya que conllevan a un conflicto de valores. Con esto, se trata de trabajar la dimensión moral de la persona, desarrollar y fomentar su autonomía, su racionalidad y el uso del diálogo como forma de vivenciar principios y normas, tanto cognitivos como afectivos,  que impacten por igual al modo de pensar y actuar. Entonces la educación en y desde los valores intenta que la persona aprenda a "valorar" y participar en ese proceso de valoración.

Es importante en la educación en valores, la relación de cada persona con el otro y su entorno, pues esta posibilita el salir de sí mismo y establecer una convivencia óptima con las otras personas, provocando el rechazo de aquellos comportamientos que perjudican o afectan a los demás. Se persigue vivenciar la regla de oro: hacer a los demás lo que queremos para nosotros. 

Se hace necesario considerar para la construcción de los valores aspectos propios del contexto, como son, de acuerdo con Frondizi (1958): el ambiente físico, el ambiente cultural, el medio social, el factor espacio temporal así como el conjunto de necesidades, aspiraciones, metas, anhelos y sus posibilidades de cumplimiento. Todos ellos se relacionan entre sí en el proceso de valoración que cada persona tiene y vivencia en lo individual y en lo colectivo.  En este proceso no se puede dejar de lado ni a la persona ni al contexto donde esta se encuentra inmersa, pues ambos están en interacción constante.

       Ahora bien, sin que ello signifique una exclusiva concepción de lo que son los valores, puede decirse que los valores son aquellas cualidades que se le otorgan a un objeto, sea este material o no lo sea.  Los valores necesitan siempre un referente al que añadirse o depositarse y tienen un carácter relacional, pues necesitan la presencia de un objeto - lo que se valora-, una actividad que le es propia -el proceso de valoración- y presupone la existencia de alguien que realice esa valoración -el sujeto.


El Programa Nacional de formación en Valores del Ministerio de Educación Pública

El Programa Nacional de Formación en Valores busca la consolidación de una sociedad donde las personas vivan con respeto a sí mismas, a los demás y al entorno, se aspire a la felicidad, al desarrollo social, económico, espiritual  y cultural, en condiciones de equidad. Además, se pretende que se reconozca la dignidad personal, así como el respeto a las diferencias individuales y culturales, a los derechos humanos y el derecho insoslayable a una vida saludable, en la niñez, la juventud, los adultos y los adultos mayores, así como la búsqueda y la promoción permanente de la eficiencia y la transparencia en la gestión administrativa.

De esta forma, el Programa se fundamenta en un enfoque humanista y holístico, el cual propicia la formación integral de las personas para el desarrollo de sus potencialidades individuales y sociales, que les permita una integración plena y satisfactoria al entorno, para el logro de una mejor calidad de vida.

Desde esta perspectiva, se concibe al humanismo como una visión de la realidad que motiva para tratar a los demás respetando sus puntos de vista, su dignidad y su libertad, y para buscar activamente la participación.

Este enfoque pretende abordar éticamente el currículo nacional y vivenciarlo por medio de actitudes valóricas en el planeamiento didáctico de los docentes y  por medio de  actividades de mediación: juegos, reflexiones, canciones, proyectos, murales, dilemas, socio dramas, frases inconclusas, desempeño de roles, preguntas clarificadoras, entre otros.  Además promueve la construcción de valores referentes a los cuatro temas transversales vigentes.

Existen muchas formas de abordar los valores; desde diversos enfoques y visiones, y también algunos autores plantean valores como la tolerancia, el respeto, la equidad, la solidaridad, entre otros, para que cada grupo de personas lo interioricen en forma absoluta.

Sin embargo, nuestros planteamientos consideran  que un Programa Nacional de Formación en Valores, debe orientarse hacia la educación en y desde los valores y por ello propone un proceso de valoración compuesto por tres fases.

La primera, la selección de valores. Este es un proceso cognitivo que lleva a considerar tres aspectos: que se realice con total libertad, después de considerar varias alternativas y con la consideración de las consecuencias de esa elección.

La segunda, la estimación de valores.   Esta se refiere al ámbito afectivo y supone que esa elección permita estar cómodos con ella y pueda defendérsela públicamente.

La tercera, la actuación. Esta fase involucra la relación existente entre la elección realizada y la acción del sujeto, de manera que pueda generalizarse en su modo de vida.
Este proceso debe llevar a la construcción de los valores y para ello el Programa recomienda las siguientes etapas: 

* Identificación de los valores significativos:  en esta etapa se diagnostican los valores que resultan significativos para un grupo de estudiantes, según su historia personal y su contexto familiar.
* Selección de los valores significativos: los valores se establecen mediante procesos participativos (estudiantes, padres de familia; docentes), e importa más su interiorización que la cantidad de valores que se trabajen.
* Desagregación de los valores elegidos en actitudes: se desagrega el valor en aquellas actitudes que revelan su presencia en la vida de las personas, las que se desean construir con el reesfuerzo personal  y el apoyo del grupo de compañeros,  padres de familia y docentes.
* Construcción de valores significativos:  un ambiente de aula solidario, permitirá al grupo, apoyar los esfuerzos personales que cada uno de sus miembros realice y se deben aprovechar todas las situaciones cotidianas que permitan la construcción de valores dentro de la formación integral de los estudiantes, aún cuando su contenido no esté explícitamente relacionado con el valor significativo que se eligió.

Ahora bien, todo este proceso requiere un trabajo sistemático de aula orientado al logro de actitudes, que incluye seguimiento y evaluación constante de  los mismos.




























La población meta y componentes del Programa

La educación en valores y consecuentemente la vivencia de ellos, es una responsabilidad que trasciende las instituciones educativas. Está estrictamente relacionada con la forma en que interactúan las personas en la sociedad; en todo caso, esta generalidad no debe limitar la responsabilidad que se debe asumir de inmediato, en particular la educación formal, aunado a las presiones y exigencias que reciben las instituciones educativas de la opinión pública, de los órganos políticos y de las propias familias.

La formación en valores constituye un espacio fundamental en el proceso educativo en donde las personas son capaces de seleccionar, clarificar y vivenciar los valores que les son significativos, de acuerdo con la realidad donde se hallan inmersos, proyectándolos a sus familias y a la comunidad.

La formación en valores, además de hacer referencia en el planteamiento estratégico a lo cognitivo, también, y con gran relevancia debe abordar los aspectos actitudinales, de relaciones interpersonales, en lo social y lo espiritual.

El Programa Nacional de Formación en Valores está estructurado en los siguientes componentes:

* Los valores: eje transversal del currículo costarricense
* La formación de los  y las estudiantes
* La actuación docente
* La gestión en las instituciones educativas
* La participación de la familia
* Las relaciones con la comunidad
* La participación de los medios de comunicación social

La Educación en Valores: Responsabilidad de todos

Sin lugar a dudas, es, desde el mismo currículo, donde las diferentes instancias del Ministerio de Educación Pública, desarrollamos, en forma integral y participativa, la formación en valores. Así, avanzamos en el cumplimiento del objetivo de desarrollo del país: potenciar los conocimientos, las habilidades, las destrezas, las actitudes y las aptitudes de los educandos, para fortalecer el equilibrio entre lo cognoscitivo, lo emocional y lo ambiental, para alcanzar un sana y responsable convivencia.

La educación costarricense pretende darle prioridad a la responsabilidad social, donde la familia sea la protagonista, la comunidad indispensable,  los  educadores  vitales,  las  instituciones  estatales  y  no gubernamentales participativas, propositivas y fiscalizadoras, las universidades integradoras, las organizaciones gremiales y políticas ejemplares, la empresa privada critica y los medios de comunicación gestores. En fin, un espacio donde el interés y el trabajo particular de los grupos involucrados de la sociedad costarricense cedan frente al interés nacional. En otras palabras, pretende darle espacio prioritario en la agenda educativa a la educación en y desde los valores como un agente integrador y articulador de todo el esfuerzo educativo.


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Buxarrais, M. (1997)  La formación del profesorado en Educación en valores.  Bilbao:   
Editorial Desclée de Brouwerer

Cortina, A. et al. (2000) La educación y los valores. Madrid: Biblioteca Nueva

Cortina, A.(1998) La educación del hombre y del ciudadano.  En: Educación, valores
y democracia.  Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura

Cortina, Adela. (1997).  El mundo de los valores:  Ética y Educación.  Bogotá:
Editorial Búho.

Hoyos, G. (1998)  Ética comunicativa y educación para la democracia.  En:
Educación, valores y  democracia.  Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura

Martínez, M. (1998) La educación moral: una necesidad en las sociedades plurales y 
democráticas.  En: Educación, valores y democracia.  Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura

Ortega, P. y Minués, R.(2001). Los valores en la educación. Editorial Ariel
Educación. Barcelona..

OEI.  (2001) La educación en valores en Iberoamérica.  Foro Iberoamericano sobre
Educación en Valores, Uruguay, 2 al 6 octubre de 2000.  Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Trilla, J. (1998)  Educación y valores controvertidos. Elementos para un
planteamiento normativo sobre la neutralidad en las instituciones educativas. En: Educación, valores y democracia.  Madrid: Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura

Universitat de Barcelona. (2001)  Programa Educación en Valores. Barcelona
Instituto de Ciencias de la Educación.

30  de Noviebre del 2007
LOS VALORES EN EL PROCESO EDUCATIVO COSTARRICENSE
   Por: Maribel Masís Muñoz
            Miembro Consultor REDEM en Costa Rica