LA CURIOSIDAD
La ciencia es una parte integral de nuestras vidas. La ciencia es una extensión de nuestra natural curiosidad. El deseo de descubrir y averiguar que tienen nuestros hijos debe encontrar respuestas concretas con explicaciones sencillas y prácticas. Los chicos son sumamente permeables a cualquier demostración que parta de sus experiencias cotidianas.
Preguntas "obvias" como, por ejemplo, ¿por qué el agua y el jabón limpian mejor que el agua sola?, pueden ser el punto de partida de explicaciones tangibles donde vivenciaremos la magia de poder explicar hechos de nuestra vida cotidiana.
Los padres pueden ser parte integral de dichas explicaciones si tienen los elementos de explicación apropiados, donde el vocabulario y las experiencias poseen una importancia fundamental. No debemos "asustarnos" ante explicaciones y palabras complejas, estamos ante un proceso educativo donde tenemos que incentivar a los niños a que realicen preguntas y aceptar, los más grandes, que de manera inmediata no se puede saber "todo", pero sí que se pueden encontrar formas para ayudar a encontrar respuestas.
Las respuestas no son más que el resultado de la explicación de los fenómenos cotidianos en los cuales todos estamos inmersos. Saber elegir una explicación que resuelva los conflictos de nuestros hijos, acorde con su edad y conocimientos previos, es un desafío que a diario se presenta.
Primero definiremos un proceso lógico (científico) en la enseñanza de la ciencia, el que tendrá que ser adaptado para resolver las diferentes inquietudes que surgen ante el objetivo de explicar determinados problemas reales. Los pasos a seguir son los siguientes:
OBSERVAR
Miramos atentamente el mundo que nos rodea de manera que nos permita encontrar y hacer permanentemente nuevas conexiones.
HACER PREGUNTAS
Inquirimos sobre las causas que hacen que los procesos sucedan.
FORMULAR HIPÓTESIS
Intentamos dar algunas explicaciones previas que expliquen los fenómenos que estamos estudiando.
EXPERIMENTAR
Probamos con las experiencias prácticas, las predicciones establecidas intentando confirmar la certeza de las hipótesis.
INTERPRETAR
Utilizando los resultados de las experiencias concretas, llegamos a las conclusiones pertinentes que confirman, o no, las hipótesis de trabajo.
COMUNICAR
Todo proceso culmina explicando, a alguien que no participó de la experiencia, lo que hemos realizado. Se establecen formas claras, precisas y con un lenguaje apropiado, que permitan progresar es este proceso científico ampliando ahora la cantidad de personas que tomaron parte de la experiencia.
UN MUNDO FASCINANTE DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Cuántos esfuerzos están involucrados para lograr que nuestros hijos estén bien aseados. Tenemos aquí una manera real y divertida de lograr este cometido, tan necesario para la salud y la higiene, y paralelamente explorar y descubrir "muchísimas cosas".
El baño es un lugar donde se crean hábitos rutinarios que pueden ser relacionados fácilmente con una serie de preguntas sobre las características de nuestros cuerpos. Podemos introducirnos en un mundo fascinante de preguntas y respuestas.
Tomaremos como punto de partida una situación muy conocida para todos los chicos: "Nos estamos duchando".
La oportunidad es propicia para introducir una variedad de temas: cuidado de la piel, evaporación, condensación, flotación, hundimiento y, por supuesto, ¿por qué el agua y el jabón limpian mejor que el agua sola?
¿QUÉ OBSERVAMOS?
* Que la piel de nuestros dedos está arrugada.
* Que los espejos del baño están empañados.
* Que la esponja algunas veces flota en el agua y otras veces se hunde.
¿Por qué la piel de nuestros dedos está arrugada?
Nos preguntaremos si esto ocurre siempre o en determinadas circunstancias. La explicación intentará relacionar dicho fenómeno con el contacto de la piel con el agua y especialmente con el agua caliente. No nos olvidemos de que el agua es jabonosa y que ambos -agua y jabón- actúan sobre la piel limpiando la suciedad. Una limpieza muy efectiva arrastra también partes muy pequeñas de nuestra piel (células muertas) con los materiales protectores de la misma (ciertos aceites naturales que provienen de la secreción de algunas glándulas que se encuentran en las capas más profundas de la piel). Esto para la piel es un "ataque" y hay que defenderse. La piel se defiende "cerrando los poros", haciendo que la superficie que está en contacto con el agua caliente y jabonosa sea lo más pequeña posible. Entonces la piel se arruga (se cierra) para evitar la entrada del "elemento atacante". Relacionemos este fenómeno con el uso de cremas para las manos, las cuales nos agregan una capa de aceite y nuevamente la piel "abre sus poros", pues no se siente más atacada. El proceso investigador puede tener diferentes rumbos: ¿los libros de papel, los zapatos de cuero y el plástico de una de una bolsa se mojan de la misma manera? Resolvamos la pregunta con una experiencia muy sencilla: mojemos un pedazo de papel, un trozo de cuero y otro de plástico. Analicemos con los chicos los diferentes comportamientos. Formulemos hipótesis, examinemos los resultados...
¿Por qué los espejos del baño tienen como una capa de "grasa" (vapor) cuando nos duchamos?
El fenómeno del empañamiento ocurre muy frecuentemente. En el baño cuando nos duchamos, en un coche cuando estamos en su interior y llueve afuera o hace mucho frío, y tenemos las ventanillas cerradas. En ambos casos hay dos fenómenos para explicar: la evaporación y la condensación. El agua que sale de la ducha es agua caliente, generalmente calentada por medio de fuego producido en el calefón o caldera. El fuego se obtiene gracias al consumo de un combustible, el gas. Estamos haciendo una transferencia de calor (de energía) desde el gas al agua, utilizando como intermediario al fuego. El agua líquida es calentada y parte de sus componentes tienen mayor energía, lo que facilita que algunas partes muy pequeñas del mismo (moléculas) se escapen (se evaporen) pasando del estado líquido al de gas (vapor) -esto es muy fácil de comprobar cuando calentamos agua en una pava-.
El vapor de agua se mueve por todo el baño y toma contacto con superficies que no están a su misma temperatura sino a temperaturas más bajas, como el vidrio de los espejos, por ejemplo. Y entonces sucede el fenómeno inverso, ahora el vapor se condensa, transfiriendo parte de su calor (energía) a la superficie fría, y empieza a formar pequeñas gotas de agua líquida que se apoyan sobre la superficie de los espejos, que pierden claridad y se empañan. Esta sencilla explicación puede ser entendida por nuestros hijos "jugando" a empañar con el aliento los vidrios de las ventanas de la casa. Y podemos explicarnos ahora lo que sucede en el interior del coche cuando se empañan los vidrios...
¿Cuándo la esponja flota y cuándo se hunde?
A todos nos gusta jugar con agua. Ésta es una muy buena oportunidad para buscar diferentes materiales que floten o se hundan en el agua. Necesitamos unos vasos o baldes con agua y probar con diferentes materiales. Podemos realizar una serie de experimentos muy sencillos, colocando una botella de plástico vacía (cerrada con su tapa) en el interior de un balde con agua y esperando que todo quede en equilibrio. Marcamos el nivel de agua dentro del balde y también hacemos una marca en la botella para saber cuánto se hundió y cuánto flotó. Con la ayuda de nuestras manos y realizando un poco de fuerza, sumerjamos un poco la botella en el interior del agua, ¿qué sucedió con el nivel del agua del balde? Si soltamos repentinamente la botella que introducimos en el agua ¿qué sucede?
Coloquemos piedritas en el interior de la botella, la cerramos, y pongámosla nuevamente en el balde con agua. Tomemos los datos del nivel del agua en el Balde, de la porción de la botella que no se sumerge y de la porción de la botella que se hunde. Sigamos agregando más y más piedritas dentro de la botella, repitiendo el experimento y tomando siempre los datos señalados. ¡Cuántas cosas ya pudimos comprobar! Pero sigamos con el experimento. Tomemos los diferentes materiales que hemos recolectado para determinar si flotan o se hunden y antes de realizar la prueba anotemos las diferentes predicciones. Ahora coloquemos sobre la superficie del agua los materiales y veamos, con cada uno de ellos, lo que ocurre.
Los niños han podido, hasta este momento, plantearse determinadas dudas, planificar y preparar un experimento, realizarlo, tomar datos, jugar con hipótesis, comprobarlas, etc. Y los papás, a la par de ellos…
Las primeras conclusiones aparecerán de inmediato: "las cosas livianas flotan, mientras que las pesadas se hunden". Pero ¿cómo flotan esos pesados y enormes barcos de metal? Tomemos un poco de plastilina y hagamos una pelotita con ella; vemos que, al colocarla sobre el agua, la pelotita de hunde.
Sin embargo, si moldeamos la misma bolita de plastilina, y le damos la forma de un bote, al ponerlo en el agua flota. ¡Esto sí es mágico! Los chicos sacarán nuevas conclusiones, ya que las "cosas pesadas se hunden, pero si le damos determinadas formas pueden flotar". El barco de plastilina flota ¿puede transportar algunos materiales sin hundirse? ¿Cuáles materiales y qué cantidad de ellos?
Hemos establecido una enorme cantidad de conclusiones que se generaron a partir de una pregunta de la vida cotidiana, relacionada con la esponja que los niños utilizan cuando se están bañando. La respuesta es ahora más sencilla de formular, pues la experimentación nos ayudó a resolver el interrogante. Los diferentes materiales utilizados, sus diferentes pesos relativos con el agua y sus diferentes formas son el centro disparador de las conclusiones.
Los ejemplos planteados nos llevan a poder afirmar que enseñar ciencia puede (debe) ser una experiencia fantástica y enriquecedora, en la cual los padres, los maestros y sus chicos pueden disfrutar al entender y poder explicar los fenómenos que nos rodean. Todos se sentirán satisfechos...
MÁS PREGUNTAS
Mencionamos antes que una pregunta interesante es:
¿Por qué el agua y el jabón limpian mejor qué el agua sola?
Éste podría ser el tema de otro artículo, pero para comenzar a trabajar sobre esta pregunta aquí presentamos una sugerencia. Si se proponen fabricar, de manera conjunta con sus hijos, por ejemplo, champú o jabón líquido, habrán comenzado a andar el camino para encontrar una respuesta a este interrogante...
(*) Julio Gun (Director General de EXPLORANDO Caminos) es Ph. D. en Química, especializado en la Enseñanza de la Ciencia.
Tel.: 4555-0436
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