Qué es la vocación?
La palabra vocación deriva de la latina vocatio, que significa "llamado". Como hombres estamos llamados a desarrollarnos plenamente como personas y a buscar todo aquello que nos permita crecer como tales.
El hombre es un ser que no puede escapar a las preguntas por el sentido de su vida: ¿quién soy?, ¿cuáles son mis metas y aspiraciones?, ¿qué espero para mi vida?. Tenemos que buscar las respuestas a todos estos interrogantes, de una manera sincera y responsable. La vocación es mucho más que la sola elección de una actividad. Podríamos decir que se asocia también con ese gusto grande por lo elegido, que te llevará a querer perfeccionarte, a superar los obstáculos que se presenten durante la etapa de formación o en el ejercicio de la profesión, a sostener una actitud ética frente a tus responsabilidades, a asumir un compromiso frente a la sociedad, que se verá beneficiada por tu actuación. Todo esto esta involucrado en lo que denominamos "vocación".
Dentro de la vocación se maneja la orientación un aspecto básico para los jóvenes.
La educación es orientación en tanto que es preparación para la vida. Así, la determinación del itinerario personal y las circunstancias externas que influyen en la toma de decisiones supone una parte importante del proceso orientador.
Educar la capacidad de tomar decisiones. La toma de decisiones es un proceso complejo que debe aprenderse y que, por tanto, debe ser diseñado. Cuanto más complejas son las posibilidades y opciones que el alumno puede tomar, mayor importancia alcanza la toma de decisiones, máxime en la adolescencia, donde las decisiones son de enorme importancia.
En artículos anteriores se hablo sobre el proyecto de vida pero trataremos el tema de toma de decisiones.
En la actualidad el tomar le decisión para elegir una carrera es de gran confusión debido a la diversidad de carreras y opciones existentes. Pero es importante tomar en cuenta los siguientes aspectos para poder tomar la decisión correcta:
Conocerse uno mismo y conocer las opciones entre las que puedes escoger son dos elementos clave para asegurar una buena elección. Conocer tus características personales te permitirá confrontarlas con las alternativas de estudios y profesiones a escoger.
Las habilidades - capacidades o aptitudes
¿Qué sabes hacer bien?
¿Qué eres capaz de hacer?
¿En qué destacas?
¿Qué materias o asignaturas se te dan mejor?
La personalidad
¿Cómo eres?
¿Cómo te comportas?
¿Qué te diferencia de los demás?
Los valores
¿Qué es importante para ti?
¿Cuáles son las razones últimas de tus decisiones?
Los intereses profesionales
¿Qué te gusta hacer?
¿Cuáles son tus preferencias?
¿Qué tienes ganas de hacer en tu tiempo libre?
Cosas que necesitas saber antes de escoger unos Estudios.
Las formas de acceso a esos estudios
La duración
El tipo de título que se obtiene al finalizar los estudios
Las salidas profesionales, las tradicionales y las nuevas
Los centros públicos y privados donde se imparten
La elección vocacional es una decisión personal e individual, lo cual supone que toda persona que se disponga a realizar una opción de estas características debe sentirse totalmente libre y tratar de evitar las presiones externas.
Esto no significa que no se deban escuchar atentamente los consejos y sugerencias de personas significativas de nuestro entorno, especialmente nuestra familia. Más aún cuando estas personas tienen un amplio conocimiento de características nuestras que entran en juego a la hora de elegir una futura actividad. Pocas personas nos conocen tanto como nuestros padres-
Me gustaría terminar el artículo con una reflexión que encontré no recuerdo quien lo escribió y se llama cerrando círculos:
"Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida".
Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?,
¿Ya no vives más en esa casa?,¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó?
Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o
cual hecho.
El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando
capítulos ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltarlo, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar.
Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú.
Suelta el resentimiento.
El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás.
Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.
¿Noviazgos o amistades que no clausuran?,
¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?,
¿Palabras que no se dijeron?, ¿déjalos ir, cierra capítulos.
Dite a ti mismo que no, que no vuelven.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año.
Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo.
Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático..
Recuerda que nada ni nadie es indispensable.
Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo.
Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo.
Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir, humanamente se puede lograr porque te repito: nada ni nadie nos es
indispensable.
Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate. Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!".
Suerte en tu decisión y elección de carrera, yo quería estudiar antropología y la vida me llevo a encontrar el mundo maravilloso de la pedagogía, ha sido la mejor elección de mi vida.