Vimos que las causas EXÓGENAS que inducen a la crisis pueden ser a nivel macrosocial si afectan a la mayoría de la sociedad, o a nivel microsocial, si afecta al entorno más directo de la persona.
A nivel macrosocial, aunque sus consecuencias pueden afectarnos personalmente, difícilmente podemos combatirlas de forma individual, sino que se requieren esfuerzos colectivos. Y francamente, en sociedades como las nuestras, que se ha desarrollado en las últimas décadas sobre unos valores materialistas, hedonistas, individualistas y de fomento de la competitividad extrema, es evidente que hará falta realizar un doloroso reajuste para establecer un nuevo orden social más humano, menos competitivo y más solidario que el actual. Por lo tanto, resolver esta cuestión llevará su tiempo. Pero tal vez, la crisis nos señale el camino.
A nivel microsocial, cada persona puede encontrarse con multitud de factores que le afecten directamente. Algunos de estos factores, acontecimientos o circunstancias son absolutamente impredecibles o ingobernables, pero otros ocurren como consecuencia lógica de nuestras propias conductas, aunque a menudo no podemos reconocerlo.
Para afrontar adecuadamente los factores exógenos, tanto a nivel macro como micro, lo más aconsejable es contar con el apoyo de un profesional de la Salud Mental. Hay que desterrar la anticuada creencia de que para ir a uno "hay que estar mal de la cabeza", recordemos que nuestra Unidad Cuerpo Cerebro Mente (UCCM) es la misma que tenía el homo sapiens sapiens en la sabana Africana (mundo natural) hace miles de años, y lejos está de estar adaptada biológicamente al mundo moderno.
En la actualidad, desde Neurocapital Humano aplicamos en nuestros cursos y programas conocimientos y herramientas eficaces para subsanar ese déficit genético evolutivo, utilizando como herramienta a la educación (dirigida hacia el Mundo Interior). Estas técnicas nos permiten mejorar nuestro rendimiento emocional y cognitivo.
Respecto a las causas ENDÓGENAS, no vamos a entrar a valorar las posibles causas genéticas que según los biologicistas, determinan mayormente nuestro comportamiento. Evidentemente que los genes tienen un peso específico en nuestro desarrollo y en nuestra interacción con el ambiente que nos rodea, aunque personalmente considero que el conjunto de factores educativos, socioculturales, epigenéticos y económicos tienen el 50% de peso en la interpretación emocional y cognitiva de la persona respecto a los estímulos (externos e internos), y por tanto determinan también la conducta.
Las herramientas actuales para poder afrontar los procesos de crisis, tanto cerebrales como sociales, radican en el conocimiento y la comprensión del propio Mundo interior, más la puesta en práctica -individual y colectiva-, de adecuada neurosiconutrición y entrenamiento cerebral que ayude modelar nuestra UCCM y así nuestros comportamientos.
El curso que impartimos actualmente y denominamos: ¿NEUROCRISIS? Comprendiendo la Economía Cerebral de nuestras Conductas nació específicamente como forma de dar herramientas para afrontar los desafíos que nos plantea el mundo moderno, partiendo de la base que es mucho lo que se habla de crisis a nivel exógeno (externo: economía, ambiente, etc) pero muy poco lo que se conoce y educa respeto a la maneras de superar las ¨Crisis Internas¨
De la misma forma que se puede ir a un gimnasio a realizar fitness o pilates para mejorar el estado físico y el funcionamiento de nuestra musculatura, también podemos mejorar nuestra capacidad mental con un entrenamiento de la UCCM adecuado. Si vamos a la peluquería, a la estética o compramos prendas que nos hagan mejorar nuestra imagen física, ¿por qué no mejorar también nuestra imágen emocional?
Un abrazo y hasta la próxima