BOLETÍN  REDEM
Boletín Quincenal desarrollado por REDEM . Powered by PUBLIGRAFICO Design     -   2009
15 de Abril del 2009
















Los cristianos estamos celebrando la  Resurrección de Jesús  o la  Pascua. Es para nosotros la fiesta más importante, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra religión, fundamenta nuestra fe.

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo.

La Misa dominical nos recuerda de  manera especial esta gran alegría de la resurrección. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo Resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

La Resurrección de Jesús es un hecho histórico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vacío  (Lucas 24, 1-12) y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus apóstoles y a más de quinientas personas. (1 Corintios 15, 4-8)

Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.

En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?


Nombre:
E-mail:
Comentarios:
Comentarios
Pascua de Resurrección de Jesucristo
   Por: Lizbet Ñaupari Tolentino    
            Miembro Consultor REDEM en Perú    
Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que, después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.

El apóstol San Pablo nos dice: "Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe"  (1 Corintios 15,14). Si Jesús no hubiera resucitado, sus palabras hubieran quedado en el aire, sus promesas hubieran quedado sin cumplirse y dudaríamos que fuera realmente Dios. Pero, como Jesús sí resucitó, entonces sabemos que venció a la muerte y al pecado; sabemos que Jesús es Dios, sabemos que nosotros resucitaremos también, sabemos que ganó para nosotros la vida eterna y de esta manera, toda nuestra vida adquiere sentido.

La Resurrección es fuente de profunda alegría. A partir de ella, los cristianos no podemos vivir más con caras tristes. Debemos tener cara de resucitados, demostrar al mundo nuestra alegría porque Jesús ha vencido a la muerte.

La Resurrección es una luz para los hombres y cada cristiano debe irradiar esa misma luz a todos los hombres haciéndolos partícipes de la alegría de la Resurrección por medio de sus palabras, su testimonio y su trabajo apostólico.

Debemos estar verdaderamente alegres por la Resurrección de Jesucristo, nuestro Señor. En este tiempo de Pascua, debemos aprovechar todas las gracias que Dios nos da para crecer en nuestra fe y ser mejores cristianos. Vivamos con profundidad este tiempo.

Con el Domingo de Resurrección comienza el Tiempo Pascual, en el que recordamos el tiempo que Jesús permaneció con los apóstoles antes de subir a los cielos, durante la fiesta de la Ascensión.

Se celebra con una Misa solemne en la cual se enciende el cirio pascual. En algunos lugares, muy de mañana, se lleva a cabo una procesión que se llama "del encuentro". Un grupo de personas llevan la imagen de la Virgen y se encuentran con otro grupo de personas que llevan la imagen de Jesús resucitado, como símbolo de la alegría.


LA TRADICIÓN DE LOS "HUEVOS DE PASCUA"

Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma.

Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma. Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.

El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.
Se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar.

A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó.

Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.
Nombre: Carlota
E-mail: Karlas176@hotmail.com
Comentario: Muy buena tu reflexion de resurreccion y como lo relacionas con la vida cotidiana es importante reconocer y valorar que cristo nos invita a la vida a vivir a plenitud cada instante de nuestra vida...


COMENTARIOS