"Crear una nueva cultura no significa apenas hacer individualmente descubiertas originales, significa también y sobre todo, difundir críticamente verdades ya descubiertas." (GRAMSCI: 1981, p.13).
El vertiginoso desarrollo que ha alcanzado la ciencia y la tecnología en el mundo, exige de la sociedad la formación de profesionales con condiciones de enfrentar los desafíos existentes y una actitud permanente de superación que les permitan, por diferentes vías, actualizar los conocimientos, los métodos, los modos de actuación en el desempeño de su función y con las que estas se relacionan.
En el contexto del nuevo orden mundial - basado fundamentalmente en las exigencias de la época actual, dadas entre otras, por las condiciones socio - económicas, determinadas por la globalización neoliberal de la economía y de la internacionalización del capital, tienen en la descentralización administrativa su forma de organización del trabajo, ratificando la idea de integración y por mejor decir, la relación dialéctica de la educación con la sociedad.
Se puede decir que la globalización de la economía determina en este momento, el estado y los sujetos del proceso educacional, trayendo nuevos desafíos para la gestión educacional y de forma específica para el sistema de trabajo del proceso de la gestión en la escuela.
En Brasil la escuela desarrolla un papel fundamental, en medio de los múltiples cambios ocurridos en las relaciones de trabajo, en las redefiniciones políticas, sociales y culturales, los cuales son evidenciados en las leyes que rigen la en la producción del conocimiento, en la construcción de la conciencia, en los cambios de las mentalidades.
La sociedad exige que la misma, desempeñe su papel y haga efectiva su función social en la producción de un nuevo conocimiento, pautado en otro paradigma, marcado por inclinaciones a la adopción de concepciones y prácticas interactivas, conocimiento emancipatorio, participativo, solidario y democrático.
Esta premisa, cobra especial importancia en los gestores educacionales, que en este nuevo contexto asumen el papel de coordinadores del proceso de democratización de la gestión educacional en las escuelas públicas.
Desde el punto de vista práctico, se hace necesario construir, a partir del ejercicio de acciones colectivas, actitudes, posturas, métodos y modos de actuación, experiencias concretas que reflejan esta dimensión democrática.
En este sentido, la literatura especializada acerca del tema reconoce que los cambios deben estar dirigidos a transformar la realidad educativa, a partir también del proceso de la gestión educacional, teniendo como reto los cambios en los métodos y modos de actuación del quehacer administrativo del gestor.
Así entendemos el sistema de trabajo, como un " […] conjunto de modos de actuación y funcionamiento de los dirigentes en sus relaciones e interacciones con los dirigidos..."(Alonso:2002,p.35 ).
A la vez, coincidimos con el concepto definido por el Dr. Sergio Alonso, acerca de modo de actuación como " la forma históricamente condicionada de manifestarse, y que está constituida por el conjunto de procedimientos, métodos y estilos para la comunicación y la actividad, las cuales revelan un determinado nivel de desarrollo de sus habilidades y capacidades, así como de rutinas, esquemas y modelos de actuación profesional.¨(Alonso:2002, p. 35).